Roomba
El único robot que de verdad conquistó la casa lo hizo aspirando, no prometiendo.
Por qué este veredicto · Actualizado julio de 2026
Lo marcamos como REAL con el argumento más contundente que existe: veinticuatro años y más de 50 millones de unidades operando en el entorno menos guionizable del planeta, casas ajenas, con muebles cambiados de sitio, cables, mascotas y escaleras. Ningún robot doméstico ha pasado un examen ni remotamente parecido. La cautela honesta no es técnica sino corporativa: iRobot se acogió al Chapter 11 en diciembre de 2025 y emergió en febrero de 2026 en manos de Picea Robotics, su fabricante chino. El robot es real; el negocio de venderlo casi no sobrevive.
Qué hace bien
- La autonomía doméstica más probada de la historia: 24 años en casas reales
- Definió la categoría entera: robot aspirador y Roomba son casi sinónimos
- Hace una sola tarea y la hace sin supervisión, el patrón que sí funciona
- Precio de electrodoméstico, no de gadget de lujo
Qué no
- Su fabricante quebró en 2025: hoy pertenece a su antiguo fabricante chino
- Rivales como Roborock lo adelantaron en funciones y cuota durante años
- Solo aspira (y friega en algunos modelos): no esperes nada más
- Los modelos con cámara plantean las preguntas de privacidad de todo robot con ojos
Especificaciones
| Fabricante | iRobot (Bedford, Massachusetts, 1990) |
|---|---|
| Lanzamiento | 18 de septiembre de 2002, a 199,95 $ |
| Robots vendidos (iRobot) | 50 millones+ |
| Navegación | Del rebote conductual al mapeo con cámara y lidar |
| Precio actual | Desde ~250 $ hasta ~1.400 $ según gama |
| Situación del fabricante | Chapter 11 (dic. 2025), adquirida por Picea Robotics (feb. 2026) |
Un disco que piensa como un insecto
El primer Roomba no sabía dónde estaba. No tenía mapa, ni cámara, ni memoria del salón: chocaba suavemente, giraba, espiraba y volvía a cruzar la habitación con trayectorias que parecían aleatorias porque lo eran. Ese aparente desorden era una tesis científica: Rodney Brooks, cofundador de iRobot y profesor del MIT, llevaba desde los años 80 defendiendo que la inteligencia no necesita un plan central, y lo había demostrado con Genghis, un robot insecto de seis patas que caminaba sin entender el concepto de caminar. El Roomba es un descendiente directo de aquel insecto: un puñado de comportamientos simples (avanza, rebota, sigue la pared, espira) que sumados limpian la habitación entera.
Las generaciones actuales sí tienen mapa: navegan con cámaras o lidar y las técnicas de SLAM que llegaron después a los robots de almacén y a los coches. Pero el dato de sobremesa sigue siendo el original: la aspiradora más vendida del mundo desciende de un robot construido para caminar como un insecto, y durante sus primeros años limpió millones de casas sin saber en cuál estaba.
Catorce fracasos antes de la primera casa limpia
Detrás del disco hay tres personas y doce años de puertas cerradas. Brooks y dos de sus alumnos del laboratorio de IA del MIT, Colin Angle y Helen Greiner, fundaron iRobot en 1990 y probaron, según sus propias cuentas, catorce modelos de negocio antes de acertar: robots para el espacio, juguetes con Hasbro, robots militares. Cada fracaso dejó una pieza (los juguetes les enseñaron a fabricar barato, los militares a sobrevivir al barro) y todas acabaron dentro de una aspiradora de 199,95 dólares. Contamos esa historia completa, con sus personajes, en Catorce fracasos y una aspiradora.
El mismo año en que el Roomba llegó a las tiendas, 2002, los PackBot militares de la misma empresa exploraban cuevas en Afganistán, y en 2011 entrarían en los reactores de Fukushima donde ningún humano podía. Pocas empresas han cubierto un rango así: del salón de tu casa a una central nuclear en emergencia, con la misma filosofía de robots feos, baratos y útiles.
El pionero que casi muere de éxito
El final de la historia es menos amable. Amazon anunció en 2022 la compra de iRobot por 1.700 millones de dólares; los reguladores europeos fruncieron el ceño y el acuerdo se deshizo en enero de 2024, dejando a la empresa endeudada y sin plan B mientras rivales chinos como Roborock la adelantaban en funciones y precio. El 14 de diciembre de 2025, iRobot se acogió al Chapter 11; en febrero de 2026 emergió del concurso convertida en propiedad de Picea Robotics, el fabricante chino que ensamblaba sus robots. La empresa que enseñó al mundo que un robot podía vivir en casa acabó comprada por su propia línea de montaje.
Para quien tiene o quiere un Roomba, el veredicto práctico no cambia: los robots siguen a la venta, las aplicaciones funcionan y las garantías se mantienen. Pero la lección de fondo pertenece a toda la robótica del hogar: ser real no basta para ganar. El Roomba resolvió la autonomía y aun así su creador perdió el mercado; los humanoides domésticos que hoy llegan teleoperados tienen ambas batallas por delante.
Industrias
Historias
Catorce fracasos y una aspiradora
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el Roomba?
iRobot, la empresa fundada en 1990 por Rodney Brooks, Colin Angle y Helen Greiner, tres ingenieros del laboratorio de IA del MIT. Lo lanzaron el 18 de septiembre de 2002 a 199,95 dólares, tras doce años y catorce modelos de negocio fallidos.
¿Qué pasó con iRobot? ¿Roomba sigue existiendo?
iRobot se acogió al Chapter 11 en diciembre de 2025, tras el colapso de su venta a Amazon y años perdiendo terreno frente a rivales chinos. Emergió en febrero de 2026 comprada por Picea Robotics, su fabricante chino. Los Roomba siguen a la venta y las aplicaciones y garantías se mantienen.
¿Cuánto cuesta un Roomba?
Desde unos 250 dólares los modelos básicos hasta cerca de 1.400 los tope de gama con vaciado automático y fregado. El original de 2002 costaba 199,95 dólares, el precio que convirtió el robot en electrodoméstico.
¿Los Roomba son autónomos de verdad?
Sí, dentro de su tarea: navegan, limpian, esquivan obstáculos y vuelven a cargarse sin intervención. Es la autonomía doméstica más probada que existe, con 24 años y decenas de millones de unidades en casas reales. Lo que no hacen es nada más que limpiar suelos.